loca literal
y lo de las canciones
Quien me conoce de hace tiempo sabe que estoy loca. Loca loca. Loca literal.
Aunque no “lo parezca”
Manifestación Orgullo Loco Madrid 2021
Llevo 31 años en este mundo y ya he aprendido los códigos, al igual que he aprendido a tratarme con la compasión con la que trataría a cualquier persona que amo cuando las cosas se complican.
Hay muchas formas de no entender la locura: la estigmatización (asociado a inseguridad y peligrosidad) y la romantización (asociado a la genialidad). Ambas dos son problemáticas porque no son reales.
Es verdaderamente complicado mantenerse cuerda en un mundo como el que tenemos y andamos dejando.
Hay demasiada violencia para tan poca reparación y todo se rompe. Me esfuerzo por reservar parcelas de esperanza porque las hay. Para mí la esperanza está en quienes a pesar de tantísimas sacudidas y de tener las pieles más duras que yo jamás haya visto, no pierden la ternura. Conservan la rabia, sí, y menos mal, pero no pierden la ternura.
A veces me voy (mental, espiritualmente, no lo sé) para poder volver, en una especie de reset, de actualización de software. Antes me daba miedo porque el vacío es vertiginoso, pero ahora ya confío en él. A veces es corporal y mentalmente desagradable de cojones, solitario, pero hay que pasarlo.
A veces no sé dónde está mi voz, no entiendo mis propias canciones, no me encuentro en ellas porque yo misma cambié o porque en ese momento me fui, pero he descubierto algo hermoso.
Supongo que mis canciones, aunque son como hijas mías, tienen esa identidad propia que las vuelve ajenas cuando yo empiezo cambiar, y tienen esa forma particular de permear en los cuerpos independientemente de mi presencia y mi estado. Eso significa que, de alguna manera, están dejando de ser mías, de depender de mí. Eso, en cierta forma, es un alivio, porque pueden seguir permaneciendo vivas sin que sea yo quien las alimente siempre. Gracias a las personas que dedican tiempo de su vida a escucharlas y a hacerlas suyas.
También me pregunto si pensar esto es pretencioso de alguna manera. No lo sé. Si soy brutalmente honesta mi conciencia está de viaje y últimamente sólo soy una máquina que funciona para estar a la altura de lo urgente, que no siempre es lo importante, como decía Joan Didion.
Este Viernes 5 de Diciembre a las 21h estaré tocando estas canciones de las que os hablo en el Centro de Creación e Investigación Cultural La Tortuga. En mi confianza ciega siempre descubro que cuando las comparto y mi conciencia está lejos, acaba volviendo. Es reparador de alguna manera.
La Tortuga, además, es casa, refugio. Es un lugar al que acabo volviendo para seguir creciendo siempre que tengo oportunidad. Tocar ahí es un regalo para mí.
Aquí tenéis las entradas. Hay baratas y hay no tan baratas. Lo que puedas y quieras aportar será bienvenido y hermoso.
Un abrazo calentito para estos días fríos ¡muaaa!



